La situación de la mujer matemática en la universidad española

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En este informe se hará un breve análisis de lo que indican los números sobre la presencia y contribución de las mujeres en nuestra comunidad matemática y, en particular, en la formada por quienes desarrollamos nuestra actividad en la Universidad.

Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística correspondientes a la Estadística de la Enseñanza Universitaria en España en el curso 2009-2010, arrojan un 32.4% de mujeres en el profesorado universitario en áreas de matemáticas. Una observación más detallada de dichos datos indica que únicamente en las categorías de menor nivel la presencia de mujeres supera dicho porcentaje. Así, el 64% de profesores Ayudantes son mujeres, mientras que entre los Titulares de Universidad la presencia de mujeres apenas supera el 25%, reduciéndose a menos del 9% el número de mujeres en la categoría de Catedráticos de Universidad.

 

Figura 1. Porcentaje de CU y TU entre doctores (INE. Enseñanza Universitaria en España 2009‐2010)

Figura 2. Porcentaje de CU y TU entre doctores (INE. Enseñanza Universitaria en España 2009‐2010)

Los mismos datos indican que, considerando únicamente aquellas categorías que requieren haber completado el doctorado, cerca de un 20% de los hombres ha alcanzado la máxima categoría de Catedrático, mientras que menos del 5% de las mujeres doctoras son Catedráticas.

Esta gran diferencia en la proporción de mujeres en los distintos colectivos plantea preguntas referentes al perfil profesional de las mujeres matemáticas en las universidades españolas.

Gracias a una Acción Complementaria financiada por el ministerio de Ciencia y Tecnología, desde la comisión de Mujeres y Matemáticas de la Real Sociedad Matemática Española hemos realizado una encuesta para ayudar a trazar dicho perfil profesional.

Se han obtenido un total de 726 respuestas de las que 370 son de mujeres y 356 son de hombres. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, las cifras resultantes después de aplicar una serie de filtros para eliminar inconsistencias, indican que la participación ha sido, aproximadamente, del 43% entre las mujeres y del 18% entre los hombres.

Figura 3. Respuestas encuesta

Las respuestas obtenidas indican que, en las categorías de mayor nivel, la media de edad de las mujeres supera a la de los hombres. Así, mientras que algo más del 18% de hombres Catedráticos no supera los 45 años, ese porcentaje se reduce a menos del 9% entre las Catedráticas. Entre los Titulares y categorías similares, casi un 44% de los hombres no supera los 45 años mientras que entre las mujeres dicho porcentaje no llega al 35%. Por el contrario, las respuestas entre los Contratados Doctores y categorías similares indican que la media de edad es considerablemente menor entre las mujeres que entre los hombres.

Figura 4. Edad profesorado. Porcentaje de respuestas < 45 años

En las respuestas referentes al tiempo transcurrido desde la finalización del doctorado hasta alcanzar la categoría de Contratado Doctor o Titular no se aprecian diferencias significativas entre mujeres y hombres, aunque puede observarse que, en media, dicho tiempo tiende a ser ligeramente menor en el caso de las mujeres.

Figura 5. Tiempo para alcanzar categoría desde finalización doctorado

Sin embargo, sí se observan diferencias entre mujeres y hombres en el tiempo transcurrido en la promoción de Titular a Catedrático. Así, más del 56% de los hombres Catedráticos tardaron no más de 10 años en promocionar desde Titular a Catedrático, mientras que entre las mujeres Catedráticas dicho porcentaje se reduce al 41%.

Figura 6. Tiempo para promoción TU‐CU. Porcentaje de respuestas > 10 años

Entre los indicadores más utilizados para cuantificar la actividad académica y científica del profesorado universitario están los quinquenios docentes y, a nivel de investigación, las publicaciones y sexenios.

En las respuestas de todas las categorías consideradas, excepto en la de Titulares de Escuela Universitaria o similares, el número de quinquenios tiende a ser superior entre las mujeres que entre los hombres. En el caso de los Catedráticos la diferencia entre el porcentaje de mujeres y hombres con más de 4 quinquenios no llega al 4%. Sin embargo, en el caso de Titulares la diferencia entre el porcentaje de mujeres y hombres con más de 4 quinquenios es próxima al 19%. Dado que los quinquenios docentes pueden verse como una medida de la antigüedad del profesorado, estos datos complementan lo ya observado respecto a un mayor porcentaje de mujeres que de hombres que finalizan sus carreras profesionales con un nivel de Titular de Universidad o similar sin acceder a la categoría superior de Catedrático de Universidad.

Figura 7. Número de quinquenios

Por otro lado, las respuestas obtenidas sobre el número de sexenios reconocidos indican que, tanto entre los Catedráticos como entre el profesorado Contratado Doctor, el número de sexenios es superior, en media, entre las mujeres que entre los hombres. En concreto, el porcentaje de mujeres Catedráticas con más de 4 sexenios supera en un 25% al mismo porcentaje entre los hombres; asimismo el porcentaje de mujeres catedráticas con 3 o más sexenios supera en un 10% al mismo porcentaje entre los hombres.  Entre los Contratados Doctores el porcentaje de mujeres con 1 o 2 sexenios supera en un 20% al de hombres con un número de sexenios similar. Sin embargo, esta tendencia se invierte entre los Titulares donde el porcentaje de mujeres con algún sexenio es el 72% frente a un 84% entre los hombres.

Figura 8. Número de sexenios

La información anterior se complementa con la de respuestas sobre el número de artículos publicados en revistas indexadas en el Journal of Citation Reports (JCR).  Entre los Catedráticos el número de respuestas de mujeres con más de 25 publicaciones en revistas del Journal of Citation Reports supera en un 15% al de los hombres; esta diferencia desaparece si el umbral se establece en 16 o más artículos. Entre los Titulares el porcentaje de mujeres con más de 25 publicaciones en revistas del Journal of Citation Reports supera ligeramente al de los hombres, aunque ahora el porcentaje de respuestas con 16 o más artículos es casi un 7% superior entre los hombres que entre las mujeres. Entre los Contratados Doctores la media de publicaciones es claramente superior entre los hombres que entre las mujeres. Así, mientras el 50% de los hombres tiene 10 ó más publicaciones, dicho porcentaje se reduce al 30% entre las mujeres.

Figura 9. Publicaciones. Porcentaje de respuestas con determinado número de artículos

Un  indicador relevante de la visibilidad de la actividad científica es la dirección de proyectos de investigación. En el caso de proyectos internacionales, las respuestas obtenidas indican, salvo excepciones, una escasa actividad, no apreciándose diferencias entre mujeres y hombres. Afortunadamente, se observa una mayor actividad de dirección de proyectos de investigación con financiación pública en el ámbito nacional. El 35% de Catedráticas han sido Investigadoras Principales de más de 5 proyectos nacionales superando en un 12% al mismo porcentaje entre los hombres catedráticos. Sin embargo la tendencia se invierte en el caso de Titulares donde el número medio de Investigadores Principales (IP’s) de proyectos nacionales es superior entre los hombres. Así, el 31% de los hombres han sido Investigadores Principales de algún proyecto, superando en un 14% al mismo porcentaje entre las mujeres que  no llega al 17%.

Figura 10. Proyectos de investigación nacionales. Porcentaje de respuestas del número de proyectos que se ha sido IP

Uno de los objetivos principales de la Real Sociedad Matemática Española es potenciar y promover la actividad científica de calidad en todos los ámbitos de las matemáticas. Para ello es fundamental minimizar la pérdida de talento tanto en las fases iniciales de aprendizaje como en las fases posteriores. Desde la comisión de Mujeres y Matemáticas de la Real Sociedad Matemática Española también recabamos datos para analizar la implicación de las jóvenes en el aprendizaje de las matemáticas en las enseñanzas anteriores a la universidad, aunque este estudio se encuentra actualmente en una fase preliminar. Somos también sensibles a la pérdida de talento como consecuencia de abandonos posteriores y, especialmente, a la que se produce por falta de estímulos o dificultades para la promoción. Lo anterior afecta por igual a mujeres y hombres, aunque los datos obtenidos parecen indicar que es en el colectivo de las mujeres donde se presentan más dificultades.

Los resultados obtenidos en la encuesta indican que la presencia de mujeres de nuestra comunidad se reduce progresivamente a medida que se asciende en el escalafón profesional. Sin embargo, las respuestas referentes a la actividad científica no parecen justificar por sí mismas esta reducción.

Algo similar ocurre en cargos de representación en instituciones y sociedades científicas, en las que nuestra presencia frecuentemente es escasa. Cabe, sin embargo, admitir que en los últimos años la presencia de mujeres como cargos electos en sociedades científicas matemáticas tanto nacionales como internacionales está aumentando de forma importante. Así, podemos mencionar que ha habido mujeres presidentas tanto en la Real Sociedad Matemática Española como, anteriormente, en la Sociedad de Estadística e Investigación Operativa. Asimismo, produce gran satisfacción saber que la European Mathematical Society eligió recientemente su primera presidenta mujer y que se trata de una mujer del Estado Español. Confiamos en que la presencia de matemáticas y matemáticos Españoles siga incrementándose en ámbitos científicos internacionales.

Se concluye esta presentación manifestando nuestro deseo de avanzar hacia una situación en la que la visibilidad y el reconocimiento de cada persona se base únicamente en el resultado de su actividad científica.