El cerebro femenino, un cerebro inventor

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Artículo elaborado por Manuel Portolés, que apareció el 15 de noviembre de 2007 en Levante-emv.com y que pasamos a transcribir a continuación:

Es lamentable que incluso en el siglo XX (años 60-70) y para muchos investigadores, las mujeres eran «hombres limitados neurológicamente». El tamaño del cerebro, un 9 % más grande en los hombres, incluso tras corregir por tamaño corporal, hacía suponer una menor capacidad intelectual en ellas. Hoy sabemos, que ambos sexos tienen el mismo número de neuronas, según Louann Brizendine, neurobióloga de la Universidad de California, en su libro «Cerebro femenino» (RBA, 2007).

Por lo tanto, el mismo número de células en menor volumen supone una mayor densidad neuronal en las mujeres, y esta circunstancia se tiene que notar de alguna manera. Existen al menos siete estructuras del cerebrales que definirían el cerebro femenino: (1) el hipotálamo, segrega al menos nueve hormonas que a su vez liberan o inhiben otras muchas en la hipófisis, además pone en marcha las gónadas, comenzando a trabajar antes en las mujeres; (2) el córtex prefrontal, centro de regulación de las emociones, que madura hasta dos años antes en las mujeres y es de mayor tamaño que en los hombres (córtex o corteza cerebral es una capa fina de tejido nervioso que recubre la superficie de los hemisferios); (3) el córtex cingulado anterior, donde se toman las decisiones, y también centro de las preocupaciones menores, de mayor tamaño en damas; (4) la amígdala, el núcleo de los instintos, una estructura vinculada a las emociones (miedo y agresión), regulada por el córtex prefontral y de menor tamaño en la mujer; (5) la ínsula, donde se procesan los sentimientos más viscerales, incluye también la felicidad y la tristeza, y juega un papel importante en la experiencia del dolor, y más grande y más activo en las mujeres; (6) la hipófisis o pituitaria, una glándula de medio gramo que controla a otras como el tiroides y que además produce hormona del crecimiento (GH), de la fertilidad (LH, FSH)? controla la producción de leche (oxitocina, prolactina) y regula el comportamiento de crianza (cerebro maternal); y (7) el hipocampo, que participa en la memoria y en la orientación espacial, también más grande y más activo en señoras.

Es más según Brizendine, «todo cerebro empieza como ´cerebro femenino´, sólo se vuelve masculino ocho semanas después de la concepción, cuando el exceso de testosterona disminuye el centro de comunicación, reduce el córtex de la audición y se hace dos veces mayor la parte del cerebro que proceso el sexo». ¡Vaya repaso!, ya lo decía Tucídides (historiador ateniense 396 aC) «la mujer es algo mientras que el hombre no es nada».

Sin embargo, a pesar de estas diferencias, los caballeros y las damas tienen, por el momento, el mismo nivel promedio de inteligencia. Sin embargo, ¿por qué no existen más inventos realizados por mujeres?; o admítanme, al menos, que éstos no son muy conocidos.

Mujeres inventoras

Lamentablemente, la historia de los inventos tiene una gran deuda con las mujeres, pues fueron discriminadas incluso por ley de los registros de patentes. Y hoy en día, todavía es difícil encontrar en enciclopedias por ejemplo, o incluso en wikipedia, datos o biografías sobre mujeres inventoras, con la excepción de aquellas que consiguieron el premio Nobel.

En los Estados Unidos fue en 1790 cuando se abrió la primera oficina de patentes y en muchos estados, las mujeres no podían registrar sus inventos sin incluir como autores principales a esposos, padres o hermanos. Por este motivo, algunos inventores lo han sido ficticios, de mentirijillas y como consecuencia también, algunos inventos no se registraron.

La primera mujer inventora, en el registro estadounidense, fue Mary Kies que en 1809 patentó un sistema para tejer paja con seda muy útil para la industria de los sombreros. Desde esta historia citaremos en las próximas líneas algunos, de los muchos inventos de uso cotidiano y otros, que fueron protagonizados por el cerebro femenino, un cerebro inventor.
En 1886, Josephine Cochran inventó el lavaplatos, aunque entonces solo fue utilizado por restaurantes y hoteles; en los años 50 del siglo XX, se extendió su uso a los hogares gracias a que la inventora montó una empresa para su fabricación. Margaret Knight, registró más de 25 patentes a lo largo de su vida, desde sistemas de seguridad para la protección de los trabajadores con maquinaria textil (1850, tenía 12 años), o las bolsas de papel, tal y como hoy las conocemos (1870), hasta una máquina automática de enumeración (1894), marcos de ventanas (1894) o el motor rotatorio (1902).

Comienzo el siglo XX, con Mary Anderson que inventó el limpiaparabrisas (1903), antes incluso de la fabricación del famoso vehículo «modelo A» de Ford; después de 14 años de lucha, el dispositivo formaría parte de los accesorios comunes para automóviles. También este siglo tuvo una «señora Edison», como explican Raquel Barcos y Eulalia Pérez del Instituto de Filosofía del CSIC. Con 110 invenciones, Beulah Henry, la Edison, obtuvo 49 patentes, como el congelador para helados al vacío (1912), la protografía (máquina de escribir con 4 copias, en 1932), o la máquina de coser sin bobina (1940). El sujetador, fue inventado en 1913 por Mary Phelps Jacob que vendió su patente a la Warner Brothers Corset Company, que obtuvo en ganancias 10.000 veces el coste de la patente (1.500 dólares) en solo 30 años.

Otros inventos femeninos fueron por ejemplo: (a) el cristal no reflectante, patentado en 1938 por Catherine Blodgett, primera mujer en doctorarse en físicas en la Universidad de Cambridge (hoy utilizado en telescopios, cámaras fotográficas?); (b) el conmutador telefónico automático, un software (de los primeros del mundo) para el control de tráfico de llamadas, patentado en 1954 por Erna Schneider, investigadora de los Laboratorios Bell (New Jersey), historiadora, filósofa y doctora en matemáticas; (c) la primera medicina efectiva contra la leucemia (mercaptopurina-6) fue patentada por Gertrude Belle Elion en 1954; después descubriría el Imuran (1962) para evitar el rechazo en el trasplante renal y los conocidos Zovirax («aciclovir») contra el herpes y Allopurinol contra la gota, entre otras 45 patentes más, que le llevaron al Nobel de Medicina en 1988; y (d) el curioso «Tipex» (líquido corrector) inventado en 1956 por Bette Nesmith, secretaria y artista, que creó desde la cocina de su casa y para comercializar su invento la Liquid Paper Corporation; la vendió en 1980 por 45 millones de dólares.

Y finalizo este botón de muestra, sobre inventoras, con aquellas patentes que hicieron posible el refinado del petróleo (zeolite), las fibras Fox-fiber (algodón), Scochtgard (protector de tejidos) o Kevlar (cinco veces más fuerte que el acero), las señales tricolores marítimas para la comunicación en el mar, diversos antifúngicos como la nistatina, o incluso los pantis o los pañales desechables. Y recuerde que todos los cerebros en sus comienzos son femeninos, incluso los inventores.